Vivimos atascados en las creencias pensando
que la vida es muy difícil, que nada nos sale bien, que salir adelante es muy
complicado, que para que lo intento si otros ya fracasaron.
Pensamos que quienes han triunfado, tuvieron
suerte o alguien les ayudo y no damos crédito a sus propios esfuerzos, a sus
luchas y a la disciplina y constancia que dedicaron para alcanzar su objetivo.
Henry Ford escribió “Si Crees que puedes o si crees que no puedes, tienes toda la razón”
y esta frase aplica literal a aquellos que a pesar de su motivación inicial,
empiezan de manera muy entusiasta un proyecto, un nuevo empleo, un
emprendimiento y en la mitad del camino cuando se le presentan obstáculos,
dificultades, su interés se va a pique quedándose a mitad del camino, si esto
es lo que en alguna etapa de su vida le ha pasado y esta circunstancia lo ha
hecho sentir fracasado perdiendo su objetivo, lo invito a revisar los casos de
éxito de grandes deportistas, la historia de vida de escritores, científicos,
artistas de la música, el cine y la pintura. Para ellos su éxito no llegó a la
primera, tuvieron que escuchar muchos no, tuvieron que esperar una oportunidad,
seguramente fallaron en sus primeros intentos por triunfar y se acogieron a dos claves del éxito que quiero
compartir ahora con quien lee este texto.
Preparación:
cuando sabes a dónde quieres llegar entenderás que es lo que tienes que hacer
para lograrlo, ahí ya tienes un objetivo claro, sabes que tendrás que estar
preparado para cuando la oportunidad llegue. En medio de esa preparación
alimenta tu conocimiento y experiencia con nuevas tácticas y estrategias que te
conviertan en un verdadero experto. Ese será tu diferenciador, tu máximo
potencial que te hará destacar entre los demás.
Convicción:
cuando queremos llegar a una meta propuesta los obstáculos que encontramos en
el camino nos hacen creer que estamos equivocados, que ese camino no es para
nosotros, que tal vez no vale la pena, el primer obstáculo es la prueba, ahí ya
tienes tu primer reto a superar y seguro llegaran más pruebas y son
precisamente esas pruebas las que van puliendo el Diamante en que te has de
convertir si perseveras, si luchas, si no te detienes en el camino hacia el
éxito.
Tienes que ser el primero en tener la convicción
de lo que quieres lograr, de a dónde quieres llegar. Cuando crees que estás
hecho para triunfar, cuando estás seguro de tus capacidades y condiciones, el
mundo entero se abre paso para ti, las circunstancias se ponen a tu favor,
entonces entenderás que los límites son
mentales y que tú estás hecho para
triunfar.
Martín Jahir Sánchez Gallego - Coach Empresarial para el
éxito.

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